Y ya terminamos con los festejos del Bicentenario en esta movida
semana Maya.
Un festejo a lo grande como debe ser.
Pensado para el pueblo, lo que es del pueblo.
Quién pudo asistir, no se los perdio por nada del mundo.
Se habilitaron transportes públicos gratis en toda Buenos Aires para que
la gente se movilice hacia Capital Federal y participe del Bicentenario.
Había felicidad en los rostros de la gente.
Si esto sirvió también para dar "unos días de felicidad" a todo un pueblo.
Brindo por eso.
Nada resalto más que otra cosa en el espectáculo preparado para esta ocasión.Todo estaba tan bien orquestado, tan bien pensado para resumir
en cinco días toda la historia de doscientos años.
Con el Cabildo,protagonista y gestor de esa épopeya histórica, culminaron
los festejos de la Revolución de Mayo.
Y el Cabildo se vistió de celeste y blanca.
Beatriz Else-derechos reservados 2010-