Lo que más me sorprendio al volver a entrar a ese depósito de cosas olvidadas, era que aún existían esas repisas llenas de frascos de vidrios,contenedores de semillas,prolijamente etiquetadas y una emoción tierna embargo mi corazón al reconocer al final de los frascos ,mi carpeta de herbarios,rescatada de algún cajón de cosas perdidas y colocado sutilmente al final de los estantes,como corolarío de la decoración. Algunos frascos habían empezado a germinar ya que de algunas bocas salían delicados brotecitos. Es que al hombre,lo único que le sacabas,al darle vueltas los bolsillos, eran semillas que encontraba por ahí. Salía donde salía,nunca olvidaba llevar unas hojas de papel, meticulosamente doblados en varios pliegues hasta terminar hecho un cuadrado más chico que el tamaño de sus bolsillos. Siempre observaba a mi padre, parada,apoyada con los codos puestos en una mesa larga que el mismo había construido para sus trabajos de carpintero. Desenvolvia las semillas que traía y luego las ponía en frascos de mermeladas,limpios, que el mismo acondicionaba, reposados sobre generos, boca abajo. -¿Por qué las envolves en papel de diario?- le pregunté,un día. -Asi se sienten que están como en casa- -..¡qué?..- -El papel es extraído de la pulpa del árbol, en todo caso, el papel y la semilla se reconocen familiarmente- -Algo así como sus hijitas...-,le dije, no entendiendo su concepto. -Mnn..no, al revés, de las semillas crece el árbol y del árbol extraen el papel, pero antes lo talan o sea lo matan...es triste la vida.- -y las semillas que separaste?- -Esas van a hacer un viajecito en un sobre de cartas.- -Estas se van para Sauce, a la casa de tu abuela, a ver si prenden allá.- -Y los frascos?,-¿qué vas hacer con tantas semillas?- -Vamos hacer fabricantes de bosques, pero va ser un bosque donde abunden diferentes especies ,un bosque arco iris por los colores y dará mucho, mucho oxígeno al planeta.-